Una de cada cuatro rupturas matrimoniales en Guipuzcoa se produce después de vacaciones - 26/09/07
Dicen los expertos que pasar mucho tiempo con la pareja, cuando no se está acostumbrado a ello puede resultar contraproducente. Y así debe ser, pues uno de cada cuatro matrimonios que se rompen en la provincia de Guipuzcoa lo hacen después de los periodos vacacionales de verano y Navidad, según sostienen desde la Federación del País Vasco de Madres y Padres Separados (Kidetza).
Conflictos por convivencia
Mientras los amores adolescentes de verano llegan a su final, otras tantas parejas terminan las vacaciones sin hablarse. Tener tanto tiempo libre y pasarlo juntos no sienta bien a quien, normalmente, vive absorbido por la vida laboral y social y, dispone de poco tiempo para compartir con su media naranja.
Una de cada cuatro demandas de separación o divorcio en Gipuzkoa se plantean en los meses de septiembre y enero, al término de los periodos vacacionales de verano y Navidades, con una especial incidencia después de julio y agosto, según sostienen desde la Federación de Euskadi de Madres y Padres Separados (Kidetza) y su filial guipuzcoana Agipase."No hay un estudio con datos concretos, pero sí que hemos constatado que tanto en el mes de septiembre como en enero se produce un aumento de la demanda. Y nuestros datos son fiables, porque atendemos a unas 540 personas", explica el presidente de Agipase y la Federación vasca, Justo Sáenz. Sólo en Gipuzkoa el pasado año se registraron 1.143 divorcios y 70 separaciones, es decir, un total de 1.213 rupturas.
La razón principal de que la mayor parte de las demandas coincidan con la reapertura de los juzgados tras los periodos vacacionales radica, según sostiene Sáenz, en que "las parejas pasan más tiempo juntas, por lo que si existe un conflicto anterior, durante estos días se produce el estallido final y se toman las decisiones de ruptura".
Con el trabajo que realizan desde la asociación, en la que ofrecen servicios como mediación familiar y asistencia jurídica y psicológica, obtienen una experiencia que les permite dibujar un perfil de las parejas cuya ruptura matrimonial se produce después de las vacaciones.
También parejas jovenes
Por otro lado, y "cada vez más", según afirma Sáenz, "aumentan las parejas jóvenes que llevan poco tiempo de matrimonio, entre uno y dos años, o incluso menos, ya que hemos tenido algún caso concreto de que se habían casado en julio, que cuando llega septiembre, normalmente de mutuo acuerdo deciden divorciarse".
"Se supone que en vacaciones compartimos más tiempo con la pareja. Es entonces cuando surgen momentos de crispación que no sabemos afrontar porque no estamos educados para armonizar esas situaciones", señala Mirari Bergara, la trabajadora social de Agipase.
Causas
En opinión de algunos expertos, las parejas no saben planificar las vacaciones. Dan más importancia al lugar y las actividades, en lugar de preocuparse por cómo disfrutarán del tiempo y, sobre todo, "cómo van a estar la pareja o los niños". Cuando se produce la primera crisis, ya hablan de separación.
De esta opinión es la especialista Amaya Gómez, de Psicólogos S.M. Aunque no haya discusiones con respecto al destino, éstas pueden surgir porque "hay que decidir a diario qué es lo que se visita y dónde se come. Cada persona tiene sus preferencias y ponerse de acuerdo no es tarea fácil".
Aunque muchas parejas ven en los viajes una nueva, y quizá última oportunidad para salvar su relación, no siempre el turismo se plantea como una solución positiva, ya que se alejan de su entorno real y "algunos lo ven como un milagro", apunta la psicóloga Marian de Juan, del gabinete de psicólogos Albia, cuando, "si no han intentado resolverlo antes, así no van a solucionar nada", advierte. De Juan no se muestra partidaria de las escapadas, salvo que les sirva "como un comienzo para tomar otra perspectiva o empezar a dialogar y enfocar el problema de distinta manera", explica.
Superar los altibajos
Pero el hecho es que, cuando aparece la primera crisis importante, la solución que la pareja baraja es la ruptura. "Algunos matrimonios vienen preguntando a ver cuándo se abren los juzgados para comenzar los trámites de separación", comenta Bergara.
La trabajadora social de Agipase critica que las parejas actuales no estén preparadas para superar los altibajos de una relación, tengan mucha menos paciencia y, en no pocas ocasiones, digan y hagan cosas "con el ánimo de hacer daño al otro".
A esto hay que añadir que, durante los meses de julio y agosto, según asegura Gómez, se producen más infidelidades", "quizá porque se reduce la vigilancia y el control de dónde está la otra persona", indica.
De ahí que el tratamiento terapéutico, "ver qué es lo más idóneo para ellos mediante una terapia de pareja", se perfile como la principal medida de conciliación desde el primer momento, explican en Agipase.
Fuente: Noticias de Gipuzkoa
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